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Las cifras de comercio exterior argentino parecen confirmar una tendencia a la baja de las exportaciones de origen agropecuario, toda vez que en el período enero abril de 2001 fueron 5% menores que en el primer cuatrimestre del año anterior, mientras que en el primer trimestre la caída era de sólo 3%.

Si bien los precios sufrieron, en promedio, un descenso del 1% tanto en commodities como MOA, en el caso de los productos primarios se registró un incremento en los volúmenes exportados 7% mientras que las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario disminuyeron en un 14%. Ello redundó en una retracción de las exportaciones de MOAs del orden del 15% en valor, mientras que los productos primarios registraron un incremento de 6% en el valor exportado.

Todo ello provocó un descenso del 54% al 49% en la participación de las exportaciones de origen agropecuario en el total de las exportaciones comparando el cuatrimestre enero-abril del 2000 y del 2001.

Desglosando por producto, trigo, maíz y soja incrementaron el valor total de exportaciones. En el caso de trigo, el aumento se debió a un incremento de precios del 19%, pero caída 1% en las cantidades. En el caso del Maíz se incrementaron las cantidades vendidas en un 29% y caída de precios del 6%; mientras que la semilla de soja también aumentaron las cantidades exportadas 29% pero se experimentó una fuerte caída de precios 16%.

Las caídas de valor de exportaciones se debieron fundamentalmente a las MOA, sobresa-liendo el Aceite de Soja con baja en precios y volumen 20% y 19% respectivamente, Aceite de Girasol 4% en precios y 42% en cantidad y Carne Bovina 40% en cantidades y 7% en precios.

El desempeño exportador del complejo aceitero continúa siendo afectado por los mismos factores de los últimos meses: gran oferta mundial de aceites de palma y soja, por un lado, y políti-cas de protección a la industria oleaginosa, fundamentalmente en China e India por otro. Sin embargo, para el complejo aceitero la situación podría compensarse por el lado de las harinas y del grano. En efecto, las perspectivas para las exportaciones de grano de soja y de harina de soja son relativamente auspiciosas, debido a la recuperación de la demanda de harinas en Europa como alimento para el ganado por el tema de la BSE así como en varios países del Asia China, Tailan-dia, Filipinas. Vale la pena anotar que, a pesar de las políticas de subsidios en el norte, los precios argentinos están más bajos que los de los EEUU, demostrando la competitividad del complejo olea-ginoso argentino. Por otra parte, la crisis energética en Brasil, que crea dificultades para el funcio-namiento de sus industrias, podría estimular la demanda brasileña de soja procesada en la Argenti-na, así como de clientes del Brasil.

Con respecto a la carne vacuna, las exportaciones enero-abril de 2001 fueron inferiores en 42% en volumen y 46% en valor al mismo período de 2000, por efecto del cierre de, prácticamente, todos los mercados por la crisis de la aftosa. Particularmente abril mostró cifras muy deprimidas. La situación es diferente en carnes frescas y procesadas. En estas últimas, la caída no se debe a la afto-sa ?que no las afecta- sino al aumento de la participación de Brasil en el mercado de los EEUU. Las carnes frescas, hasta la crisis de la aftosa, mostraban una tendencia incremental del volumen expor-tado. Es dable pensar que en el corto plazo no va a ser fácil recobrar dicha tendencia.

Destinos de las exportaciones agroalimentarias

En el cuatrimestre analizado el destino de las exportaciones agroalimentarias se mantuvo con muy pocos cambios. Comparando con el primer cuatrimestre de 2000, los compradores más tradicionales, la Unión Europea y el MERCOSUR, si bien bajaron algo su participación siguen siendo, de lejos, los principales destinos. El sudeste del Asia agrupando China, Corea, Japón y bloque ASEAN incrementó su participación del 10% al 13%, al igual que los países del Medio Oriente del 6% al 9%. El NAFTA, por su parte, retrocedió en su participación como mercado, del 11% al 9% del total agroalimentario exportado.

Las exportaciones de origen agropecuario a Brasil descendieron un 9% en el primer trimes-tre de 2001, comparado con el primer trimestre de 2000. Las caídas principales se produjeron en lácteos, harina de trigo y carnes. El total exportado fue de US$ 521 millones.
IICA – Argentina

Según el informe oficial la producción final de la zafra 2000/01 sería de 67 millones de toneladas, apenas inferior al récord de 1997/98. La producción de carnes habría alcanzado en el 2000 a 2800 millones de toneladas, también, entre los valores más altos históricos. La producción láctea, finalmente declinó en el 2000, pero apenas, levemente por debajo de los 10.000 millones de litros anuales que había alcanzado como un extraordinario récord.

Analizando estos datos se puede hacer una lectura exitosa de las políticas agrícolas que fueron utilizadas, destacando que, casi se duplicó las cosechas y las exportaciones de granos con inversión y utilización creciente de tecnología. Lo que precisaba el campo era libertad comercial, remover los impuestos a la exportación tan secularmente denunciados. La tecnología estaba disponible o fue comprada del exterior o de las grandes compañías, el papel de la ciencia agraria del estado era prescindible. Si realizamos esta lectura, el futuro sería profundizar estas acciones.

Sin embargo, si hacemos la lectura de lo que pasó con el sector agro empresario y con el trabajo rural, esta política agrícola resulta claramente poco exitosa. Lo que encontramos es un sector rural que se empobreció y más de un 30% de los productores unos 100.000 desaparecieron con la quiebra, como tantos otros hombres del campo, cooperativas, comercios e industrias vinculadas al sector. Esto es la opinión recogida de un trabajo conjunto de CRA, Coninagro y FAA. La situación es muy grave, peligran 1.600.000 puestos de trabajos y el endeudamiento alcanzó a más de 8000 millones de dólares con los Bancos oficiales y privados. En síntesis, el sector esta sumido en una profunda crisis económica, financiera y de recursos con perdida de rentabilidad y elevado endeudamiento. Este diagnóstico con algunos matices específicos por productos resulta común para todo el sector.

La lectura que podemos hacer de la situación del sector agropecuario es totalmente opuesta a la productivista. No hay rentabilidad y por definición un negocio que no es rentable tampoco es sustentable en el tiempo. La destrucción del mismo es un proceso inevitable y comienza a resquebrajarse por la trama social más comprometida. En este caso, descubrimos que la política economía y comercial fue nefasta para la empresa rural y que la tecnología no fue suficiente para resguardar a la propia empresa.

Nuevamente, debemos reflexionar sobre tecnologías de organización y de procesos, donde los productores encuentran un marco de protección para el desarrollo de sus actividades. Otra vez las posibilidades de cambios están focalizadas en el estado, en el refinanciamiento, en la protección de las empresas y del trabajo y en la generación de tecnología local para sus necesidades productivas, organizativas y ambientales.

La crisis del sector agropecuario argentino es muy seria y tiende a agravarse. En caso de persistir una coyuntura internacional desfavorable y la política doméstica actual se continuará deteriorando la malla social de la producción. Con ella, disminuirán los proveedores de insumos, de agroquímicos, de semillas, de equipos y de maquinarias. La Asociación de Cámaras de Tecnología Agropecuaria CAPTA indicó que la demanda de insumo para la próxima campaña esta retrasada por esta causa. Las ventas del primer cuatrimestre de tractores, cosechadoras e implementos agrícolas están un 20% por debajo de las de 2000 que a su vez fue el peor de los diez últimos años.

Generalizando la crisis, el uso de insumos se resentirá y con ello, quizás se podrían comenzar a producir los efectos de la crisis sobre la producción, la que finalmente se terminará debilitando.
INTA – Area Est. Económicos y Sociales – Pergamino

China se dirige irreversiblemente hacia un mercado de libre comercio en productos agrícolas, para la cual debe promover la adaptación de sus políticas agrícolas luego de su ingreso a la Organización Mundial del Comercio OMC, según lo afirmado ayer por un alto funcionario chino. Zhang Hongyu, funcionario del Ministerio de Agricultura, afirmó que en los últimos años, China a adoptado una política orientada a promover el libre comercio de productos agrícolas en los mercados domésticos.

Todos los productos agrícolas, con excepción de los granos, están permitidos para ser comercializados libremente, aseguró Zhang. El gobierno ha decidido impulsar menores controles en el mercado y precios de los granos, lo que ayudará al establecimiento del libre mercado. Según las palabras de Zhang, China, luego de ingresar en la OMC, importará más trigo, maíz, arroz, soja, algodón y otras oleaginosas, en vista de su mayor cotización en el mercado interno.

La entrada en la OMC provocará dos profundos cambios en la política agrícola china. Por un lado, un mayor número de empresas privadas se unirá al negocio agrícola, fundamentalmente en la parte de comercio y distribución. Y por el otro, habría cambios en los patrones de distribución de la producción, ya que las exportaciones de la región central y norte sería utilizada para cubrir la demanda del oeste, y una parte de la demanda del sudeste sería satisfecha a través de importaciones
Rofex

El mercado de granos continúa deprimido con precios mínimos respecto a los históricos y con una nueva caída en los días 10 y 11 de mayo, esta vez, relacionada al informe de oferta y demanda mundial del USDA del mes de mayo. El citado informe advierte en una nota inicial que se presentan en este mes como todos los años las primeras estimaciones y precios para la temporada 2001/02. También incluyó la primera estimación de los EEUU para 2002 de ganadería, producción, oferta, utilización y precios y de 2001/02 para productos de la lechería.

Las proyecciones fueron realizadas en base a análisis económicos, clima normal, tendencias y opiniones. Por causa del atraso en la siembra de los cultivos de primavera en el Hemisferio Norte y por lo anticipado para el Hemisferio Sur dichos pronósticos son muy preliminares y sujetos a grandes variaciones que pueden ocurrir en función del clima, de los factores económicos y de los cambios en las políticas. Se utilizó el pronostico climático del NASS para el trigo de invierno y los pronósticos de siembra del 30/03 para las áreas plantadas. Los rindes y las áreas sin cosechar fueron estimadas acorde con los datos esperados para cada cultivo.

Los cambios dificultan evaluar la escasez

El informe de USDA incorporó una importante revisión en las estimaciones de China incluyendo fuertes modificaciones en el consumo doméstico y en las existencias iniciales y finales de trigo, arroz, maíz y granos forrajeros. Las mismas proceden de nuevas informaciones sobre China incluyendo el primer Censo Agrícola, declaraciones oficiales y la evidencia de que los precios y el comercio reflejaban la necesidad de una revisión de los stock más acorde con el real balance de oferta y demanda de ese país. La revisión comprendió modificación de las cifras desde 1980/81 para el trigo y desde 1978/79 para el maíz. Los datos fueron publicados en el informe desde 1991/92 a la proyección de 2001/02 para el trigo, arroz, maíz y granos forrajeros. La magnitud de la variación cambió los stock finales, en millones de toneladas, en el orden de 35 para trigo, 70 para el arroz, 50 para el maíz y 55 para los granos forrajeros. Esto llevó la relación stock/ utilización de China de 2000/01 de 12% a 48% en trigo, de 14,6% a 70% en arroz, de 26,7% a 67% en maíz y de 24,7 a 61,6% en los granos forrajeros. Por la gran magnitud de los stocks también se modificaron las relaciones mundiales de stock/uso pasando, en el mismo año, de 19% a 27% para el trigo, de 15% a 34% para el arroz, de 17,5% a 26% para el maíz y de 16 a 22% para el caso de los granos forrajeros.

Esta variación modificó totalmente las expresiones del balance mundial, que ahora requieren de otra precisión para conocer el grado de estrechez o de abundancia. Por ejemplo, la FAO consideraba una situación comprometida cuando la relación stock/uso era de 20%, crítica de 17% y de emergencia un 14%. A partir de los nuevos datos y si las estimaciones de las otra instituciones internacionales adoptan estos indicadores habrá una profunda revisión del análisis fundamental como determinante del precio. Por ejemplo será necesario saber, cual es el nivel de estrechez un 25%?. Afirmando estas deducciones, el propio informe señala la necesidad de recalcular las relaciones históricas y someter los modelos predictivos a un profundo reajuste.

Sin bien las estimaciones del USDA sobre China eran consideradas bajas las correcciones parecen más acordes con la política alimentaria de ese país, que prefiere mantener grandes stocks de seguridad contra eventuales catástrofes, fallas de cosechas, desequilibrios regionales y otras contingencias que podrían obligar a recurrir a fuertes importaciones. La gran duda se origina en saber cuanto de ese volumen puede ser destinado al mercado comercial. El USDA supone que un 20% de las estimaciones de oferta a nivel de establecimientos agrícolas pueden entrar al mercado como respuesta a las fluctuaciones de precios.

En síntesis, esto ha generado una gran incertidumbre en el mercado y probablemente China adopte un criterio más comercial similar al de los países de la OMC abandonando su política de grandes stock que habían permanecido estratégicamente ocultos. Su escasa participación en el comercio sería cambiada con su ingreso a la OMC. Una prueba de ello es su actitud ante las importaciones de los granos oleaginosos que ha convulsionado este mercado. Cambió la situación en China o cambió en el mundo?, como afectará los precios?. Por ahora dichos temas permanecerían en el interrogante.
INTA – Area Est. Económicos y Sociales – Pergamino

CAMPAÑA 1999/2000

Con relación a la campaña agrícola 1999/2000, la producción total de granos, conjuntamente con la del poroto seco y el algodón ascendería a las 64,9 millones de toneladas, un 7,6 % mayor a la del período precedente en la que se lograron 60,3 millones de toneladas – y la segunda más alta en el historial agrícola nacional, después de la campaña récord nacional 1997/98.

El incremento se sustenta principalmente en los aumentos productivos del trigo, maíz, sorgo, maní y en los cereales menores, compensando las mermas estimadas en los volúmenes de girasol, arroz, poroto seco y algodón.

Con relación a la producción de trigo, el análisis del ingreso de grano al circuito comercial, como también las ventas y embarques concretados indica un volumen de cosecha de 15,3 millones de toneladas.

La producción de maíz, se eleva a 16,8 millones de toneladas, al confirmarse los rendimientos previstos y una mayor superficie cosechada.

La finalización de la cosecha de soja y el ingreso verificado al circuito comercial, permiten ubicar el volumen producido alrededor de 20,2 millones de toneladas . Esta producción se logró pese a ciertas dificultades climáticas acaecidas en determinadas zonas durante su ciclo. El rendimiento promedio nacional ubicado en 23.4 qq/ha se basa en las productividades físicas unitarias logradas en Córdoba y el oeste de Buenos Aires, que compensan la baja registrada en Santa Fe y otras provincias de menor producción.

Esta producción se apoya en una expansión de la superficie sembrada un 4,5 % mayor a la del ciclo precedente que alcanza a 8,79 millones de hectáreas, la que fue superada en la corriente campaña, estableciéndose como récord nacional.

El crecimiento del área sembrada se verificó no solamente en la región pampeana, sino también en las zonas productoras del noroeste y noreste del país.

La producción de girasol, está cercana a las 6 millones de toneladas, cifra inferior en un 15,5 % a la obtenida en la campaña agrícola anterior 7.100.000 toneladas. La disminución del área implantada y las mermas en los rendimientos, atribuibles en algunos casos al exceso de agua en floración o por déficit hídrico y heladas tardías en otros, determinaron la caída de la producción de esta oleaginosa.

El volumen de sorgo granífero se ha mantenido respecto de la proyección elaborada el mes anterior, previéndose obtener unas 3,35 millones de toneladas. Esta producción revela la obtención de buenos rendimientos, particularmente en la zona oriental de la región pampeana.

Si bien se ha sembrado una menor superficie con poroto seco 293.000 ha contra 431.000 ha, la producción pronosticada disminuiría solamente alrededor de 12 %, proyectándose un volumen de grano de 297 mil toneladas.

La producción de algodón, alcanzaría las 417 mil toneladas, inferior un 32,5 % respecto de la zafra precedente 618.000 toneladas. La disminución del área implantada es la principal causa del menor volumen a obtener en el presente ciclo agrícola.
SAGPyA – Argentina

Las exportaciones de origen agropecuario del primer trimestre del 2001 cayeron en un 3% con respecto al año anterior. Ello se debe a las dificultades que vienen enfrentando las exportaciones de Manufacturas de Origen Agropecuario MOA, cuyo valor disminuyó 15% en el período, baja que no alcanzó a ser compensada por el aumento de exportaciones de Productos Primarios, las que crecieron 12%.

Es importante anotar que los precios registrados en el período han tenido, en promedio, incrementos tanto en el caso de los productos primarios, 4%, como en el de las MOA, aunque con un modesto 1%. Por lo tanto, es el volumen colocado de MOA que explica la caída anotada. En efecto las exportaciones de MOA cayeron un 16% mientras que las de productos primarios crecieron un 8%.

Los productos que más se destacaron en el período fueron Trigo, con incremento de precios y cantidades 19% y 3% respectivamente y Maíz con mayores cantidades vendidas 64% pero caída de precios 6%.

Con respecto a los productos que mostraron descensos sobresalen Aceite de Soja con caída en precios y volumen 22% en ambos casos, Aceite de Girasol 30% en cantidad y 6% en precios y Carne Bovina 28% en cantidades y 6% en precios.

En el caso de la soja, la explicación es simplemente un tema de stocks. En efecto, si bien la cosecha del 2000 fue récord, se molieron 1 millón de toneladas menos que el año anterior, debido a que se exportaron 4 millones de toneladas en grano en comunicados anteriores anotábamos la tendencia de China a producir el aceite y comprar sólo granos. Así, las existencias se agotaron y, por primera vez en mucho tiempo el año comenzó sin existencias y recién en abril la nueva cosecha que marcará un nuevo récord comenzó a entrar a molienda.

En aceite de girasol, por su parte, la menor exportación refleja la importante caída en la cosecha 1999/2000, la que se acentuará este año, en que se estima será un 45% inferior. Las dificultades de colocación de los aceites y las caídas del precio internacional reflejan en buena medida el impacto de las políticas proteccionistas, ya sea a la producción primaria, como el caso de los Estados Unidos, o a la elaboración local, como es el caso de China, que modificó sus aranceles para facilitar la compra del grano y encarecer la de productos elaborados. Una nueva dificultad se ha agregado a las exportaciones: Indonesia, que era un comprador importante de harinas oleaginosas, acaba de establecer la prohibición de importar alimentos para animales entre otros productos- provenientes de la Unión Europea, Uruguay, Perú, Brasil y la Argentina a raíz de los brotes de fiebre aftosa.

En cuanto a las carnes vacunas, fueron seriamente afectadas por la crisis de aftosa. En marzo se reimplantaron las suspensiones de importación de Canadá y los EEUU, que se habían levantado temporariamente. También en marzo se agregó la prohibición de importar de la Unión Europea. Del total de productos cárnicos, los afectados por la cuestión de la aftosa son las carnes frescas y los cortes Hilton, pero otros productos también caen por una situación de desconfianza general.

Como resultado de este desempeño continúa la tendencia a la baja de la participación de las exportaciones agroalimentarias en el total de las exportaciones del país, que fue de 61%, 52% y 49% para el primer trimestre de 1999, 2000 y 2001 respectivamente.

Destinos de las exportaciones agroalimentarias

En el primer trimestre del año los destinos tradicionales, Unión Europea y el MERCOSUR, bajaron su participación al 47% en el primer trimestre de 2000 fue del 50%, en tanto el Sudeste de Asia y Medio Oriente se consolidan como importantes compradores de productos argentinos. El sudeste de Asia agrupando China, Corea, Japón y bloque ASEAN pasó del 7% al 8%, y Medio Oriente del 5% al 11%, comparando ambos trimestres. Con este resultado Medio Oriente se ubicó tercero desplazando al NAFTA que retrocedió del 12% al 10% del total en el primer trimestre de 2000 y 2001 respectivamente.

En síntesis, a pesar de las promesas del NAFTA, no se notan cambios y la reciente noticia sobre las exportaciones de miel a los Estados Unidos, abren un gran interrogante para el sector alimentos. La crisis de la aftosa indica, una vez más, la necesidad de trabajar con transparencia ya que afecta, no sólo al sector cárnico sino también a toda la producción primaria. Cuando se trata de poner barreras, todo vale.
IICA – Argentina

El mercado de granos continúa muy deprimido con precios registrando mínimos casi históricos y con perspectivas de permanecer en dichos rangos algún tiempo adicional.

La gravedad de esta situación para los productores locales resulta determinante porque agobiados por los compromisos financieros se ven obligados a vender, asumiendo perdidas en la rentabilidad de su principal actividad, que es la cosecha gruesa. La situación no es mejor en la cadena comercial incluyendo la agro industria oleaginosa que vive momentos de gran dificultad para la colocación de sus productos en el mercado mundial, agobiada también, por los subsidios a la producción y al comercio y por el avance de proteccionismo en otros países.

Las causas de ésta situación pueden sintetizarse en tres aspectos principales, la demanda, la oferta producción y las políticas agrícolas. La demanda, esta fuertemente disminuida por el efecto de la vaca loca, la aftosa y el maíz starlink. Quizás, en este sentido, la no ocurrencia de hechos negativos lleve a una pronta corrección. La oferta, que estacionalmente se ve sobre dimensionada con la enorme producción de soja de Sudamérica, ya muy cercana a la de EEUU 65 vs 75 millones de toneladas hizo que en la ultimas semanas virtualmente se paralizaran los embarques en el Golfo, con lo cual, el Mercusor pesa cada vez más negativamente en Chicago. Cuando durará esta situación?. Nadie imagina menos que hasta la finalización de la zafra sudamericana.

Finalmente, las políticas agrícolas de los EEUU, cuyo precio sostén de la soja a 193 u$s/t hace ignorar a sus productores lo que ocurre en el mercado. Las de China e India, que decidieron aumentar sus aranceles a la importación de harinas y de aceites vegetales optando por procesar en forma doméstica, comprometiendo seriamente a los agro exportadores de dichos subproductos, como la Argentina. Cuanto se prolongará esto?. Quizás los EEUU puedan corregir su precio sostén antes que cambien las inversiones que se están orientando en China e India.

Como vemos, lo único en el corto plazo que podría cambiar esta situación sería un clima adverso y una menor producción del ciclo 2001/02. En ello, estarían centradas las mayores expectativas en los próximos meses.
INTA – Area Est. Económicos y Sociales – Pergamino

En la síntesis del último informe del año 2000 insinuábamos el fin de un annus horribilis, con-vencidos de que el sector comenzaba un período de recuperación fogoneado por el aparente control de algunos casos de aftosa, por el blindaje financiero para el país y por una serie de indicadores de cre-cimiento económico en los principales mercados. No podíamos haber estado más equivocados.

Al fin de ese año que calificamos de horrible había esperanza y se vislumbraba todo mejor. En éste, no se podría haber comenzado peor. El reconocimiento oficial de la existencia de aftosa luego de un largo encubrimiento, ha significado no sólo el hecho de tener la enfermedad y retroceder unos años en la lucha sino, mucho peor y más costoso y difícil de levantar, la pérdida de credibilidad en los prin-cipales mercados que puede permear a otros sectores y no sólo el cárnico.

A ello se suma la enorme caída del buque insignia de las exportaciones argentinas, el sector oleaginoso. Esto responde a condiciones de mercado, fundamentalmente la enorme producción de aceite de palma africana y la política China de comprar el poroto de soja y procesarlo en casa, en lugar de comprar los productos elaborados, aceites y harinas oleaginosas.

La producción de granos de la campaña 2000/01 sería similar a la de la campaña anterior, por un extraordinario aumento en soja y más moderado en trigo, compensado por fuertes caídas en gira-sol, maíz y sorgo granífero. Los precios se mantuvieron estables en trigo y subieron en girasol. La soja sufrió una violenta caída. También el maíz bajó llegando a los niveles del III trimestre del año pasado. Los márgenes brutos, en relación al primer trimestre de 2000, mejoraron en trigo, se mantie-nen sin cambios en girasol y maíz y empeoran en soja.

Como se señaló, la ganadería vacuna se encuentra en una crisis aguda por la difusión del brote de aftosa y por sus consecuencias sobre las exportaciones, las que bajaron un 25% en el primer bimestre.

En lácteos, la producción del 2000 cayó, y no se esperan cambios significativos en el 2001. El crecimiento de la avicultura se desaceleró por la caída en el consumo. La producción y el consumo de porcinos se mantienen sin cambios.

En el tema de la sanidad animal y los mercados, llaman la atención las decisiones como la del Brasil que, aunque no fue por más que por unas horas, haya impedido la importación de frutas y horta-lizas de zonas cercanas a donde hayan existido focos de aftosa. Del mismo modo, es increíble que la Unión Europea, quien hasta ahora no había reconocido a la Argentina como Libre sin Vacunación, es decir que nos seguía comprando bajo el viejo estatus, cerrara sus puertas a las carnes argentinas. Sólo el enorme desconcierto que producen en el exterior las múltiples y disímiles declaraciones de funciona-rios y dirigentes y productores puede explicar razonablemente tal actitud.

En este tema, habrá que seguir de cerca la discusión sobre la vacunación contra aftosa en Euro-pa. Holanda ha solicitado permiso para hacerlo en las zonas perifocales y no se descarta igual medida en Inglaterra y Francia y Alemania. Creemos que puede ser el comienzo de un cambio en lo que res-pecta a la regulación de una enfermedad que no afecta a la salud pública y que meramente se ha utili-zado como medida para-arancelaria. En este sentido corresponde hacer un llamado a los países del Cono Sur, principal cuenca ganadera del mundo: es necesario la unión de todos para consensuar posi-ciones y llevar una sola voz, unificada, a los foros internacionales para cambiar las actuales reglamen-taciones, las que se evidenciaron imposible de cumplir en un mundo globalizado y con enorme inter-cambio de bienes y personas. Prueba de ello es que se han declarado focos de aftosa en lugares tan distantes como Gran Bretaña, Irlanda del Norte, Holanda, Francia, Mongolia, Taiwan, Sudáfrica y Bra-sil. Salvo creencias religiosas, vacunar no tiene ninguna implicancia más que la económica y es el mé-todo más efectivo para controlar la enfermedad.

En materia frutícola, las producciones fueron mejores, pero con problemas de rentabilidad, en gran medida por la menor competitividad derivada de la devaluación del euro, moneda de una parte importante de los mercados de destino. En el Comahue la producción de frutas 2000/01 se vio afecta-da por fenómenos naturales y, si bien resultó mayor que la del año anterior, fue menor a la esperada. En Mendoza, la producción de fruta de carozo fue excepcional. En cítricos, la producción de 2000 fue un 17% mayor que en 1999.

La industria de alimentos y bebidas continuó en el trimestre con el desempeño negativo observa-do durante el año 2000. En el primer bimestre el EMI alimentario fue un 2,6% inferior al de igual pe-ríodo de 2000, el nivel más bajo de los últimos 26 meses. La industria enfrenta un mercado interno prácticamente estancado, y una situación crítica en el mercado externo. En enero último dato dispo-nible las exportaciones de MOA cayeron un 12%. Los sectores más afectados son la industria oleagi-nosa, lácteos y carnes rojas.

En enero de 2001 las exportaciones agroalimentarias crecieron un 8% con relación a enero de 2000, ascendiendo a $ 1043 millones, un 52% del total exportado por el país. Dicho incremento se compone de un aumento del 39% en los productos primarios y una baja del 12% en las manufacturas de origen agropecuario. Los primarios que sostuvieron el aumento fueron, en este mes, el trigo y el maíz. El MERCOSUR y la Unión Europea se mantuvieron como destinatarios de casi el 50% de las exportaciones agroalimentarias. En cambio, Medio Oriente creció a 14%, mientras que Sudeste asiáti-co y NAFTA perdieron entre ambos 6% en participación.

En síntesis, una muy difícil situación para el campo y la industria alimentaria, tanto por lo in-terno como por el entorno internacional. La definición que se haga respecto al Mercosur y al ALCA, en lo más inmediato, determinará como termina de acomodarse ese entorno. Mientras tanto, comienza el largo camino, cuatro años según lo ha declarado el Dr. Cané, de volver a eliminar la aftosa.
IICA – Argentina

Según un informe preliminar realizado por el Gobierno Peruano, dicho país ha impuesto derechos compensatorios provisorios a las importaciones de aceites refinados de soja 6,33% y girasol 7,05% originarias de Argentina por la supuesta existencia de subvenciones concedidas por el Gobierno Nacional, a sus exportaciones de aceite vegetal. salvo los aceites de maíz y mezclas.

El instrumento que cuestionan es el reintegro a las exportaciones, éste consiste en la devolución total o parcial de los tributos interiores que se hubieran pagado en las distintas etapas de producción y comercialización de las mercaderías a exportar manufacturas en el país, nuevas y sin uso.

En reiteradas oportunidades, el gobierno argentino manifestó su rechazo a la posibilidad de inicio de la investigación y, posteriormente sobre el procedimiento del gobierno peruano, ya que el mismo tiene severos errores conceptuales, especialmente en la no celebración de consultas con posterioridad al inicio del procedimiento de investigación y el incumplimiento de varios de los requisitos exigidos por el Acuerdo de Subsidios de la OMC como:

La no sustentabilidad de la cuantía del subsidio
La determinación del daño.
La falta de información para llegar a un análisis más pormenorizado.

De acuerdo a las estadísticas de comercio peruano no se demuestra un aumento de las importaciones en los términos del artículo n? 15.1 del Acuerdo de Subsidios y tampoco se detecta pérdida de participación de las empresas peruanas en las ventas de aceites vegetales en el mercado de Perú, todo lo contrario, aumentan del 58 por ciento 1997 al 66 por ciento 1999 del mercado de aceites.

Por otra parte, en ese mismo lapso, la participación de las importaciones de aceites disminuyeron del 42 por ciento al 34 por ciento. En valores absolutos, se produjo una disminución de las importaciones, de 35 a 27 por mil toneladas, que en términos porcentuales significa una caída del 22 por ciento.

En ese lapso se ha producido un cambio de proveedores internacionales. Nuestro país aumentó sus ventas, mientras que las originarias de los EEUU y Bolivia disminuyeron.
En 1997, los principales abastecedores del mercado peruano de aceites eran los EEUU 23%, Bolivia 13% y Argentina 3%. Dos años más tarde, Argentina abasteció el 17% del mercado, lo siguió Bolivia con el 9% y EEUU con el 4%.

Cabe destacar que el mayor incremento de las exportaciones argentinas con destino a Perú, se produjo en el año 1998, antes del aumento de los reimtegros a los aceites.
En el primer semestre del 2000, las exportaciones argentinas de aceites vegetales en su conjunto Soja, Girasol, Maíz con destino al mundo disminuyeron un 68 %, mientras que las destinadas al mercado peruano cayeron un 3%.

Si se comparan los primeros 7 meses de los años 1999 y 2000, las exportaciones al mundo disminuyeron un 59% 346 a 143 mil toneladas. Ello nos está indicando que el efecto de la política de reintegros no es tan efectiva.

En cuanto a los precios, en los años 1999 y el primer semestre del 2000 el valor FOB de las exportaciones de aceite de Soja refinado con destino a Perú fue superior con respecto al enviado al mundo, ( a excepción del mes de Abril del 2000, en el que se registró un valor inferior con respecto al mundo 537 contra 544 U$S/tn

En el mes de Julio de 2000, Argentina exportó a Perú por un valor FOB de 554 U$S/tn, mientras que el valor cotizado en Rusia fue de 490 U$S/tn, Alemania 404 U$S/tn, Israel 523 U$S/tn, EEUU 658U$S/tn, Chile 550 U$S/tn y Perú 554 U$S/tn.
No ocurre así con el valor unitario del Aceite de Girasol refinado, que ha resultado inferior el valor unitario vendido en Perú. En 1999 el precio exportado a Perú ha resultado un 2% inferior con respecto al mundo, 700 vs 720 U$S/tn y en el primer semestre del 2000, resultó un 0,3% inferior 625 contra 627 U$S/tn.

Para los mismos mercados citados anteriormente, la cotización de aceite refinado de Girasol resulta inferior al Perú 614 U$S/tn, Rusia 627 U$S/tn, Alemania 531 U$S/tn, Israel 531 U$S/tn, EEUU 605 U$S/tn y Chile 580 U$S/tn.

Por último, en relación al aceite de Maíz refinado, los precios de los aceites destinado a Perú resultaron inferiores con respecto a los vendidos al resto del mundo. A continuación se detallan las diferentes cotizaciones en FOB/tn: Perú 778 U$S/tn, Rusia 815 U$S/tn, Bulgaria 875 U$S/tn, Armenia 839 U$S/tn y Chile 965 U$S/tn.

Para finalizar, el gobierno de Argentina, considera que no se encuentran reunidos los requisitos mínimos establecidos en el Acuerdo sobre subvenciones y medidas compensatorias que permitan el establecimiento de los derechos compensatorios.

OFICINA DE PRENSA
SECRETARIA DE AGRICULTURA,
GANADERIA, PESCA Y ALIMENTACION
SAGPyA – Argentina

Durante la última quincena 23/2-9/03, el mercado de granos en Chicago mostró pocos cambios con una tendencia lateral bien definida, indicativa de un tiempo de espera ante la inminente cosecha de maíz y de soja del hemisferio sur y la definición cada vez precisa de la siembra de dichos granos en los EEUU y otros países productores del hemisferio norte.

El rasgo más notable fue la recuperación en la ultima semana del precio de los aceites que contrastó con el resto de los granos y subproductos.

En el orden local, la transición entre los precios de la vieja y nueva cosecha está comenzando y será muy acentuada en las próximas semanas. Habitualmente las brechas entre el precio local y el de Chicago se acentúan con la recolección. En el caso de maíz, las mismas no se han producido, siendo aún posible lograr ventas a casi los niveles del gran mercado del norte. En el caso de la soja, la brecha ya alcanza a los 15 dólares por tonelada y puede considerarse normal respecto a los años anteriores. En el caso del disponible de soja la fuerte caída del viernes 9/3 indicó un precio de 165 u$s/t para contra 172 u$s/t que se venía logrando. Posiblemente la convergencia continúe hasta los 155 u$s/t que está mostrando la cotización mayo del mercado a término local.

Con al excepción de girasol hubo buenas actividades de negocios con opciones de put y de call que permitirán desarrollar algunas estrategias comerciales para la cosecha. La búsqueda de una buena venta se convierte en una necesidad para preservar la rentabilidad de la empresa rural.

Como habíamos anticipado el mercado parece transitar en un ciclo de recuperación muy lento que, en la medida que se prolongue, indicaría que los precios actuales resultarían los de equilibrio para el actual balance de la oferta y de la demanda de granos.
INTA – Area Est. Económicos y Sociales – Pergamino