Archive for the ‘Soja’ Category
Si bien es aconsejable sembrar la soja lo antes posible, siempre es mas conveniente hacerlo entre el 20 de Octubre y el 15 de Noviembre. Analizando los datos de campañas pasadas, el mejor desarrollo del cultivo lo tuvieron aquellos que fueron sembrados en la primera semana de Noviembre.
Dependiendo del análisis de suelo, existen variaciones de nutrientes que se pueden aplicar en soja, como ser: fósforo-azufre-magensio, o fosforo-azufre. La colocación del fertilizante debe hacerse en la siembra, al costado y debajo de la semilla. Otra opción es colocar parte del fósforo en profundidad.
Las recomendaciones son utilizar entre 90 a 110 kg de pentóxido de fósforo, 70 kg en profundidad y el resto en la línea de siembra. Cuando la raíz sobrepase los 15 a 18 cm se encontrará con un refuerzo de fósforo.
Por otra parte fertilizar sin controlar malezas o enfermedades o sin analizar los requerimientos del suelo necesariamente aumenta los costos de producción.
Soja – Agromail – Editores
Si bien es aconsejable sembrar la soja lo antes posible, siempre es mas conveniente hacerlo entre el 20 de Octubre y el 15 de Noviembre. Analizando los datos de campañas pasadas, el mejor desarrollo del cultivo lo tuvieron aquellos que fueron sembrados en la primera semana de Noviembre.
Dependiendo del análisis de suelo, existen variaciones de nutrientes que se pueden aplicar en soja, como ser: fósforo-azufre-magensio, o fosforo-azufre. La colocación del fertilizante debe hacerse en la siembra, al costado y debajo de la semilla. Otra opción es colocar parte del fósforo en profundidad.
Las recomendaciones son utilizar entre 90 a 110 kg de pentóxido de fósforo, 70 kg en profundidad y el resto en la línea de siembra. Cuando la raíz sobrepase los 15 a 18 cm se encontrará con un refuerzo de fósforo.
Por otra parte fertilizar sin controlar malezas o enfermedades o sin analizar los requerimientos del suelo necesariamente aumenta los costos de producción.
Soja – Agromail – Editores
Desde hace dos campañas el INTA Marcos Juárez actualiza un Programador de Soja desarrollado por la Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Soja de la institución. Este software estima la fecha de ocurrencia de los principales estados fenológicos, en función de la fecha de siembra, para cultivares de grupos de madurez GM III al VII, en una franja latitudinal próxima a los 32? Latitud Sur de la Región Núcleo Sojera. Es una herramienta más que esta red ofrece a asesores y productores para planificar la elección y el manejo de los cultivares.
El programador de siembra de soja es una planilla de cálculo que funciona en Excel o Q-pro bajo Windows, en castellano y permite conocer para una variedad determinada y una fecha de siembra que elija el productor o el asesor cuál va a ser la fecha de floración, inicio de llenado de granos y la fecha de madurez, explica el técnico del INTA Marcos Juárez. Esto permite programar la siembra, saber cuándo se instalará el período crítico del cultivo y la cosecha según la elección que hicimos. Estamos organizando la tercera versión, la primera tuvo 80 variedades, del grupo III al VII, la segunda el año pasado tenía 140 variedades, de las cuales 17 eran transgénicas, y la versión de esta campaña tendrá más de 160 variedades, de las cuales 35 son transgénicas.
Soja – INTA Marcos Juárez – Comunicaciones
La elección del cultivar tiene una importante incidencia sobre la producción de los cultivos, debiendo adecuarse a los factores que más afectan el rendimiento como las condiciones ecológicas locales, las características de los cultivares adaptados y las prácticas de manejo. Las condiciones ecológicas de cada región y, en particular, de cada lote, son el factor que más afecta la expresión del potencial de rendimiento del cultivo de soja.
Dentro de las condiciones ecológicas pueden distinguirse, por un lado, las abióticas, donde se incluyen las de orden climático y edáfico, y las bióticas, donde se encuentran las enfermedades, plagas y malezas.
Las precipitaciones son el factor climático de mayor influencia sobre la producción de grano del cultivo ya que determinan el agua disponible en el suelo durante el llenado de granos y por lo tanto tienen relación directa con el rendimiento. Dado que el momento de ocurrencia de las lluvias e intensidad del déficit hídrico es variable, no son siempre los cultivares del mismo ciclo los más afectados por esta limitante. No obstante, los cultivares de ciclo corto son los que con más frecuencia sufren mayores reducciones en rendimiento a causa del déficit hídrico. En zonas donde esto último es frecuente, es fundamental el manejo del agua por medio de barbechos largos, mantenimiento de cobertura de rastrojos sobre el suelo siembra directa y riego, entre otras prácticas.
El régimen térmico de cada región afecta la longitud del ciclo de los cultivares y determina el período libre de heladas, condicionando la fecha de siembra, el número de grupos de madurez que es posible de utilizar, y los cultivares que presentan mejor adaptación dentro de cada grupo. Su incidencia sobre el rendimiento crece a medida que se atrasa la fecha de siembra, ya que con menor temperatura, menor es la tasa de llenado de granos. En cuanto a la radiación solar, a medida que aumenta el nivel durante el llenado de granos, el rendimiento se incrementa. Al igual que sucede con la temperatura, su incidencia sobre la producción de grano crece con el atraso de la fecha de siembra.
Por otro lado, las características físicas del lote determinan la capacidad de almacenaje de agua del suelo y la facilidad con que el sistema radicular buscará agua y nutrientes.
Entre los factores bióticos del ambiente, se conoce que la incidencia de algunas enfermedades Sclerotinia, cancro, fitófora, muerte súbita es cada vez más limitante de la producción de soja en el país. Concretamente en el caso de Sclerotinia, en sectores del sur de Santa Fe, norte de Buenos Aires y sudeste de Córdoba, en los que el cultivo se encuentra en condiciones favorables para su desarrollo, los cultivares de ciclo corto pueden expresar mejor su potencial de rendimiento, llegando a desplazar a los de ciclo más largo por sus problemas de vuelco y las grandes pérdidas que esa enfermedad les ocasiona.
En cuanto a plagas, las de mayor incidencia son las chinches, que inician su multiplicación sobre los cultivares de ciclo corto, por lo cual sobre ellos hay que tener un control más estricto y en fechas de siembra muy tempranas. Sus daños se atenúan en general en los de ciclo más largo al incrementarse la superficie cubierta por el cultivo.
En aquellos lotes en que la incidencia de malezas de difícil control es importante, se deberá mejorar la competencia que realiza el cultivo a partir de una correcta elección del cultivar y su manejo. Hay que elegir los que, por su desarrollo vegetativo y grupo de madurez, logran una competencia adecuada a las malezas, a partir de una correcta fecha, espaciamiento y densidad de siembra. Los cultivares tolerantes a glifosato no sólo economizan, facilitan e incrementan los márgenes para el control de malezas sino que, además, posibilitan incorporar a la producción de soja lotes que, por sus problemas de malezas, antes no se utilizaban.
Soja – INTA Marcos Juárez – Comunicaciones
Desde hace dos campañas el INTA Marcos Juárez actualiza un Programador de Soja desarrollado por la Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Soja de la institución. Este software estima la fecha de ocurrencia de los principales estados fenológicos, en función de la fecha de siembra, para cultivares de grupos de madurez GM III al VII, en una franja latitudinal próxima a los 32? Latitud Sur de la Región Núcleo Sojera. Es una herramienta más que esta red ofrece a asesores y productores para planificar la elección y el manejo de los cultivares.
El programador de siembra de soja es una planilla de cálculo que funciona en Excel o Q-pro bajo Windows, en castellano y permite conocer para una variedad determinada y una fecha de siembra que elija el productor o el asesor cuál va a ser la fecha de floración, inicio de llenado de granos y la fecha de madurez, explica el técnico del INTA Marcos Juárez. Esto permite programar la siembra, saber cuándo se instalará el período crítico del cultivo y la cosecha según la elección que hicimos. Estamos organizando la tercera versión, la primera tuvo 80 variedades, del grupo III al VII, la segunda el año pasado tenía 140 variedades, de las cuales 17 eran transgénicas, y la versión de esta campaña tendrá más de 160 variedades, de las cuales 35 son transgénicas.
Soja – INTA Marcos Juárez – Comunicaciones
Las características del ambiente determinan el rango de grupos de madurez y los cultivares de cada grupo que mejor se adaptan a cada región y lote.
Según el Ing. Agr. Héctor Baigorri, técnico del Area Mejoramiento Genético Vegetal del INTA Marcos Juárez, en el núcleo de la región pampeana se pueden utilizar grupos III al VI, siendo IV y VI los más utilizados. La situación de rendimiento de los materiales transgénicos con respecto a las tradicionales varía en cada uno de los grupos de madurez. Se puede decir que están equiparadas en cuanto a rendimiento las de Grupo III, V largo y VI; no así en los Grupos IV, V corto y VII donde hay diferencia a favor de las normales.
El conocimiento de la respuesta fenológica de cada cultivar a la fecha de siembra es importante, en especial en las tardías, en las cuales una duración excesiva del ciclo total aumenta los riesgos de daños al cultivo por heladas. Como fechas son recomendables principios de octubre en adelante para soja de primera y, en soja de segunda, en cuanto lo permite la cosecha del cultivo de trigo, indica Baigorri. A grandes rasgos para iniciar la siembra, en la primera quincena de octubre, que tiene muchas exigencias en cuanto a largo de ciclo y hábitos de crecimiento de los cultivares que se usan, no se recomiendan los grupos IV sino los grupo V sin determinar; luego a medida que se ingresa en la segunda quincena se pueden combinar toda la gama de grupos de IV al VI, colocando mas temprano los de mayor desarrollo vegetativo. En noviembre se entra a fecha óptima de siembra que es cuando más crece el cultivo y recién ahí si se podría utilizar grupos III en ambientes excepcionales porque son realmente de ciclos muy cortos. Se recomienda desde mediados y hasta fines de noviembre y en la medida que más limitantes tenga el ambiente tratar de ir alargando el grupo de madurez a utilizar.
Para soja de segunda, Baigorri aconseja utilizar grupos IV al VI.A mejor calidad del ambiente se pueden usar grupos IV, es decir cuanto mejor sea el lote y donde mayor reserva de agua se tenga. En fechas muy tardías de segunda o cuando se tiene que realizar una resiembra por diversos motivos, se debe tratar de cuidar que la variedad no tenga un bajo acortamiento de ciclo con atraso de fecha de siembra, para no instalar el fin de ciclo en una época de riesgo de ocurrencia de una helada temprana.
Soja – INTA Marcos Juárez – Comunicaciones
Las características del ambiente determinan el rango de grupos de madurez y los cultivares de cada grupo que mejor se adaptan a cada región y lote.
Según el Ing. Agr. Héctor Baigorri, técnico del Area Mejoramiento Genético Vegetal del INTA Marcos Juárez, en el núcleo de la región pampeana se pueden utilizar grupos III al VI, siendo IV y VI los más utilizados. La situación de rendimiento de los materiales transgénicos con respecto a las tradicionales varía en cada uno de los grupos de madurez. Se puede decir que están equiparadas en cuanto a rendimiento las de Grupo III, V largo y VI; no así en los Grupos IV, V corto y VII donde hay diferencia a favor de las normales.
El conocimiento de la respuesta fenológica de cada cultivar a la fecha de siembra es importante, en especial en las tardías, en las cuales una duración excesiva del ciclo total aumenta los riesgos de daños al cultivo por heladas. Como fechas son recomendables principios de octubre en adelante para soja de primera y, en soja de segunda, en cuanto lo permite la cosecha del cultivo de trigo, indica Baigorri. A grandes rasgos para iniciar la siembra, en la primera quincena de octubre, que tiene muchas exigencias en cuanto a largo de ciclo y hábitos de crecimiento de los cultivares que se usan, no se recomiendan los grupos IV sino los grupo V sin determinar; luego a medida que se ingresa en la segunda quincena se pueden combinar toda la gama de grupos de IV al VI, colocando mas temprano los de mayor desarrollo vegetativo. En noviembre se entra a fecha óptima de siembra que es cuando más crece el cultivo y recién ahí si se podría utilizar grupos III en ambientes excepcionales porque son realmente de ciclos muy cortos. Se recomienda desde mediados y hasta fines de noviembre y en la medida que más limitantes tenga el ambiente tratar de ir alargando el grupo de madurez a utilizar.
Para soja de segunda, Baigorri aconseja utilizar grupos IV al VI.A mejor calidad del ambiente se pueden usar grupos IV, es decir cuanto mejor sea el lote y donde mayor reserva de agua se tenga. En fechas muy tardías de segunda o cuando se tiene que realizar una resiembra por diversos motivos, se debe tratar de cuidar que la variedad no tenga un bajo acortamiento de ciclo con atraso de fecha de siembra, para no instalar el fin de ciclo en una época de riesgo de ocurrencia de una helada temprana.
Soja – INTA Marcos Juárez – Comunicaciones
La elección del cultivar tiene una importante incidencia sobre la producción de los cultivos, debiendo adecuarse a los factores que más afectan el rendimiento como las condiciones ecológicas locales, las características de los cultivares adaptados y las prácticas de manejo. Las condiciones ecológicas de cada región y, en particular, de cada lote, son el factor que más afecta la expresión del potencial de rendimiento del cultivo de soja.
Dentro de las condiciones ecológicas pueden distinguirse, por un lado, las abióticas, donde se incluyen las de orden climático y edáfico, y las bióticas, donde se encuentran las enfermedades, plagas y malezas.
Las precipitaciones son el factor climático de mayor influencia sobre la producción de grano del cultivo ya que determinan el agua disponible en el suelo durante el llenado de granos y por lo tanto tienen relación directa con el rendimiento. Dado que el momento de ocurrencia de las lluvias e intensidad del déficit hídrico es variable, no son siempre los cultivares del mismo ciclo los más afectados por esta limitante. No obstante, los cultivares de ciclo corto son los que con más frecuencia sufren mayores reducciones en rendimiento a causa del déficit hídrico. En zonas donde esto último es frecuente, es fundamental el manejo del agua por medio de barbechos largos, mantenimiento de cobertura de rastrojos sobre el suelo siembra directa y riego, entre otras prácticas.
El régimen térmico de cada región afecta la longitud del ciclo de los cultivares y determina el período libre de heladas, condicionando la fecha de siembra, el número de grupos de madurez que es posible de utilizar, y los cultivares que presentan mejor adaptación dentro de cada grupo. Su incidencia sobre el rendimiento crece a medida que se atrasa la fecha de siembra, ya que con menor temperatura, menor es la tasa de llenado de granos. En cuanto a la radiación solar, a medida que aumenta el nivel durante el llenado de granos, el rendimiento se incrementa. Al igual que sucede con la temperatura, su incidencia sobre la producción de grano crece con el atraso de la fecha de siembra.
Por otro lado, las características físicas del lote determinan la capacidad de almacenaje de agua del suelo y la facilidad con que el sistema radicular buscará agua y nutrientes.
Entre los factores bióticos del ambiente, se conoce que la incidencia de algunas enfermedades Sclerotinia, cancro, fitófora, muerte súbita es cada vez más limitante de la producción de soja en el país. Concretamente en el caso de Sclerotinia, en sectores del sur de Santa Fe, norte de Buenos Aires y sudeste de Córdoba, en los que el cultivo se encuentra en condiciones favorables para su desarrollo, los cultivares de ciclo corto pueden expresar mejor su potencial de rendimiento, llegando a desplazar a los de ciclo más largo por sus problemas de vuelco y las grandes pérdidas que esa enfermedad les ocasiona.
En cuanto a plagas, las de mayor incidencia son las chinches, que inician su multiplicación sobre los cultivares de ciclo corto, por lo cual sobre ellos hay que tener un control más estricto y en fechas de siembra muy tempranas. Sus daños se atenúan en general en los de ciclo más largo al incrementarse la superficie cubierta por el cultivo.
En aquellos lotes en que la incidencia de malezas de difícil control es importante, se deberá mejorar la competencia que realiza el cultivo a partir de una correcta elección del cultivar y su manejo. Hay que elegir los que, por su desarrollo vegetativo y grupo de madurez, logran una competencia adecuada a las malezas, a partir de una correcta fecha, espaciamiento y densidad de siembra. Los cultivares tolerantes a glifosato no sólo economizan, facilitan e incrementan los márgenes para el control de malezas sino que, además, posibilitan incorporar a la producción de soja lotes que, por sus problemas de malezas, antes no se utilizaban.
Soja – INTA Marcos Juárez – Comunicaciones
En un plano general, estos son los principios de control en que puede basarse el manejo de las enfermedades de soja:
- Utilizar semilla desinfectada, de alto poder y energía germinativa, libre de patógenos. De esta forma se previene el ingreso de microorganismos a los lotes.
- Mantener el lote libre de malezas, para eliminar los reservorios de los distintos patógenos. Estas también afectan el microclima del cultivo y asi favorecen el desarrollo de enfermedades.
- La correcta elección de un cultivar es de importancia no solo por su mejor comportamiento a ciertas enfermedades sino también por el grupo de madurez y el hábito de crecimiento según el área geográfica donde se siembre.
- Realizar rotaciones permite reducir la cantidad de inóculo en los suelos. Este método es eficaz cuando se trata de patógenos invasores de suelo, que sobreviven exclusivamente sobre plantas vivas susceptibles.
- El manejo del agua es también de gran importancia, fundamentalmente en enfermedades radiculares o en las que son diseminadas por presencia de una película de agua, como el caso de Pythium y Fitoftora. Por otra parte, los déficit de agua predisponen a pérdidas causadas por nematodos, podredumbre carbonosa y podredumbre marrón del tallo.
- Densidad y espaciamiento son aspectos que se deben tener en cuenta ya que pueden predisponer al cultivo a determinadas enfermedades por el microclima que se crea bajo su canopia.
- La profundidad de siembra tambien influye en el desarrollo de patógenos, ya que al depositar la semilla a mayor profundidad se aumenta la superficie de tejidos susceptibles expuestos y se favorecen las alteraciones fisiológicas o físicas que los hacen más vulnerables a distintos organismos del suelo.
- La fecha de siembra o la combinación de ésta con el grupo de madurez de la variedad seleccionada afecta el desarrollo de las enfermedades atenuando algunas o incrementando otras. En la región pampeana, las siembras de primavera de cultivares de ciclo corto favorecen el escape a Sclerotinia.
- Las posibilidades de control de patógenos foliares mediante la aplicación preventiva de fungicidas es auspiciosa, pero su éxito dependerá en gran parte del correcto ajuste de las técnicas de aplicación.
Un consejo a tener en cuenta para evitar problemas mayores con las principales enfermedades del cultivo de soja, recordando la interacción de las mismas con otros patógenos, plagas, condiciones climáticas y edáficas y factores de manejo del cultivo, es sembrar distintas variedades de distinto grupo de madurez y conocer la historia de cada lote y sobre todo la enfermedad que se haya identificado en él. Hasta el día de hoy no existen variedades con resistencia a todas las enfermedades, explica la Ing. Distéfano. Si uno tiene fitóftora, probablemente el material que se elija con resistencia sea a su vez susceptible a cancro. Si el año es NIÑA, no sería recomendable sembrar muy temprano ni cultivares muy precoces ya que estarán llenando grano en enero-febrero donde probablemente sea una época seca.
De todas formas, se se da ese proceso climático, dice la Ing. Distefano que las plantas probablemente estén más debilitadas y propensas al ataque de patógenos, que es lo que ocurrió en la última campaña 98/99. El productor entonces deberá tomar todos los recaudos, sobre todo acumular agua en el lote para partir con plantas de mejor vigor que puedan hacer frente a los problemas sanitarios. Y también va a tener que realizar un manejo integrado de las enfermedades, tratando que provoquen el menor daño económico posible.
Comunicaciones INTA Marcos Juárez
Septiembre1999
Soja – INTA – Argentina
En un plano general, estos son los principios de control en que puede basarse el manejo de las enfermedades de soja:
- Utilizar semilla desinfectada, de alto poder y energía germinativa, libre de patógenos. De esta forma se previene el ingreso de microorganismos a los lotes.
- Mantener el lote libre de malezas, para eliminar los reservorios de los distintos patógenos. Estas también afectan el microclima del cultivo y asi favorecen el desarrollo de enfermedades.
- La correcta elección de un cultivar es de importancia no solo por su mejor comportamiento a ciertas enfermedades sino también por el grupo de madurez y el hábito de crecimiento según el área geográfica donde se siembre.
- Realizar rotaciones permite reducir la cantidad de inóculo en los suelos. Este método es eficaz cuando se trata de patógenos invasores de suelo, que sobreviven exclusivamente sobre plantas vivas susceptibles.
- El manejo del agua es también de gran importancia, fundamentalmente en enfermedades radiculares o en las que son diseminadas por presencia de una película de agua, como el caso de Pythium y Fitoftora. Por otra parte, los déficit de agua predisponen a pérdidas causadas por nematodos, podredumbre carbonosa y podredumbre marrón del tallo.
- Densidad y espaciamiento son aspectos que se deben tener en cuenta ya que pueden predisponer al cultivo a determinadas enfermedades por el microclima que se crea bajo su canopia.
- La profundidad de siembra tambien influye en el desarrollo de patógenos, ya que al depositar la semilla a mayor profundidad se aumenta la superficie de tejidos susceptibles expuestos y se favorecen las alteraciones fisiológicas o físicas que los hacen más vulnerables a distintos organismos del suelo.
- La fecha de siembra o la combinación de ésta con el grupo de madurez de la variedad seleccionada afecta el desarrollo de las enfermedades atenuando algunas o incrementando otras. En la región pampeana, las siembras de primavera de cultivares de ciclo corto favorecen el escape a Sclerotinia.
- Las posibilidades de control de patógenos foliares mediante la aplicación preventiva de fungicidas es auspiciosa, pero su éxito dependerá en gran parte del correcto ajuste de las técnicas de aplicación.
Un consejo a tener en cuenta para evitar problemas mayores con las principales enfermedades del cultivo de soja, recordando la interacción de las mismas con otros patógenos, plagas, condiciones climáticas y edáficas y factores de manejo del cultivo, es sembrar distintas variedades de distinto grupo de madurez y conocer la historia de cada lote y sobre todo la enfermedad que se haya identificado en él. Hasta el día de hoy no existen variedades con resistencia a todas las enfermedades, explica la Ing. Distéfano. Si uno tiene fitóftora, probablemente el material que se elija con resistencia sea a su vez susceptible a cancro. Si el año es NIÑA, no sería recomendable sembrar muy temprano ni cultivares muy precoces ya que estarán llenando grano en enero-febrero donde probablemente sea una época seca.
De todas formas, se se da ese proceso climático, dice la Ing. Distefano que las plantas probablemente estén más debilitadas y propensas al ataque de patógenos, que es lo que ocurrió en la última campaña 98/99. El productor entonces deberá tomar todos los recaudos, sobre todo acumular agua en el lote para partir con plantas de mejor vigor que puedan hacer frente a los problemas sanitarios. Y también va a tener que realizar un manejo integrado de las enfermedades, tratando que provoquen el menor daño económico posible.
Comunicaciones INTA Marcos Juárez
Septiembre1999
Soja – INTA – Argentina
