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El ambiente físico químico y biológico en cultivos conducidos en siembra directa presenta diferencias contrastantes con el de un cultivo tradicional. El hombre intenta modificar profundamente las numerosas y variadas interacciones organismo-ambiente para obtener lo máximo del medio en el menor tiempo posible.
El microambiente del cultivo en siembra directa esta menos expuesto a grandes variaciones de temperatura y humedad, proveyendo un hábitat adecuado para gran numero de organismos. En el proceso de evolución algunos de estos organismos se han adaptado para tomar la energía que necesitan a partir de otros. Tal es el caso de los parásitos de plantas hongos, bacterias, virus, nematodos, etc que viven parte o toda su vida en distintos tejidos vegetales. Esos parásitos han desarrollado distintas estrategias de vida según su posibilidades de perpetuación. Así, una fracción se ha adaptado a vivir únicamente sobre tejido vegetal vivo constituyendo el grupo de los parásitos absolutos.
Otros, han adquirido la capacidad de poder sobrevivir asociados a tejido vegetal muerto en formas saprofitica y modificar su hábitat de crecimiento para vivir parasiticamente sobre tejidos vivos, cuando se confrontan con los tejidos de sus hospedantes específicos, conformando el grupo de los parásitos facultativos.
Los parásitos facultativos, principalmente hongos y bacterias, son los que encuentran en los ambientes de siembra directa mayores posibilidades para perpetuarse, diseminarse y alcanzar los tejidos potencialmente susceptibles en forma mas eficiente. Esto motiva que, en general, las enfermedades ocasionadas por parásitos facultativos ocurren en forma mas temprana e intensa cuando el escenario productivo es la siembra directa.
El nivel de riesgo sanitario en cultivos extensivos conducidos en siembra directa varían notoriamente según la importancia relativa de un gran numero de factores. Entre estos se destacan, el comportamiento del cultivar empleado frente a los patógenos presente, la variante patogénica de esos parásitos con frecuencia relativa, la viabilidad de los parásitos en los restos de cultivo en superficie, el uso de rotaciones y su duración, el uso de riego suplementario, y el empleo de la protección química mediante el uso de fungicidas entre otros.
Algunas de las alternativas para reducir el riesgo pueden implicar una decisión difícil, como es el caso de emplear riego suplementario, Esta practica ejerce un notorio efecto en la expresión de los rendimientos, pero otras, como la elección del cultivar, el uso de rotaciones y el empleo de compuestos químicos pueden tener un importante efecto en la sanidad del cultivo.
Siembra Directa – INTA – Argentina
El ambiente físico químico y biológico en cultivos conducidos en siembra directa presenta diferencias contrastantes con el de un cultivo tradicional. El hombre intenta modificar profundamente las numerosas y variadas interacciones organismo-ambiente para obtener lo máximo del medio en el menor tiempo posible.
El microambiente del cultivo en siembra directa esta menos expuesto a grandes variaciones de temperatura y humedad, proveyendo un hábitat adecuado para gran numero de organismos. En el proceso de evolución algunos de estos organismos se han adaptado para tomar la energía que necesitan a partir de otros. Tal es el caso de los parásitos de plantas hongos, bacterias, virus, nematodos, etc que viven parte o toda su vida en distintos tejidos vegetales. Esos parásitos han desarrollado distintas estrategias de vida según su posibilidades de perpetuación. Así, una fracción se ha adaptado a vivir únicamente sobre tejido vegetal vivo constituyendo el grupo de los parásitos absolutos.
Otros, han adquirido la capacidad de poder sobrevivir asociados a tejido vegetal muerto en formas saprofitica y modificar su hábitat de crecimiento para vivir parasiticamente sobre tejidos vivos, cuando se confrontan con los tejidos de sus hospedantes específicos, conformando el grupo de los parásitos facultativos.
Los parásitos facultativos, principalmente hongos y bacterias, son los que encuentran en los ambientes de siembra directa mayores posibilidades para perpetuarse, diseminarse y alcanzar los tejidos potencialmente susceptibles en forma mas eficiente. Esto motiva que, en general, las enfermedades ocasionadas por parásitos facultativos ocurren en forma mas temprana e intensa cuando el escenario productivo es la siembra directa.
El nivel de riesgo sanitario en cultivos extensivos conducidos en siembra directa varían notoriamente según la importancia relativa de un gran numero de factores. Entre estos se destacan, el comportamiento del cultivar empleado frente a los patógenos presente, la variante patogénica de esos parásitos con frecuencia relativa, la viabilidad de los parásitos en los restos de cultivo en superficie, el uso de rotaciones y su duración, el uso de riego suplementario, y el empleo de la protección química mediante el uso de fungicidas entre otros.
Algunas de las alternativas para reducir el riesgo pueden implicar una decisión difícil, como es el caso de emplear riego suplementario, Esta practica ejerce un notorio efecto en la expresión de los rendimientos, pero otras, como la elección del cultivar, el uso de rotaciones y el empleo de compuestos químicos pueden tener un importante efecto en la sanidad del cultivo.
Siembra Directa – INTA – Argentina
El manejo cultural de enfermedades tiene la ventaja de ser altamente eficiente, compatible con los sistemas de producción predominantes, de bajo costo para el productor y poco contaminante.
El control del desarrollo de la enfermedad se logra, demorando la aparición de la enfermedad al comienzo de la estación del cultivo, o reduciendo la velocidad de desarrollo de la enfermedad durante el período de crecimiento del cultivo. Las prácticas culturales contribuyen a control de enfermedades bloqueando el ciclo de vida de los patógenos en uno o varios estadios afectando su sobrevivencia, previniendo la introducción del inóculo y eliminando hospedantes susceptibles a determinados patógenos.
Las prácticas a emplear en un manejo de control de enfermedades en siembra directa son, mejoramiento de las técnicas de labranzas, rotación y secuencia de cultivos, control de malezas, elección adecuada de la fecha de siembra del cultivo en relación a la acción de los patógenos, profundidad de siembra, elección de cultivares resistentes, regulación de pH del suelo, densidad de siembra, eliminación de hospedantes alternativos, riego y fertilización.
Siembra Directa – INTA – Argentina
El manejo cultural de enfermedades tiene la ventaja de ser altamente eficiente, compatible con los sistemas de producción predominantes, de bajo costo para el productor y poco contaminante.
El control del desarrollo de la enfermedad se logra, demorando la aparición de la enfermedad al comienzo de la estación del cultivo, o reduciendo la velocidad de desarrollo de la enfermedad durante el período de crecimiento del cultivo. Las prácticas culturales contribuyen a control de enfermedades bloqueando el ciclo de vida de los patógenos en uno o varios estadios afectando su sobrevivencia, previniendo la introducción del inóculo y eliminando hospedantes susceptibles a determinados patógenos.
Las prácticas a emplear en un manejo de control de enfermedades en siembra directa son, mejoramiento de las técnicas de labranzas, rotación y secuencia de cultivos, control de malezas, elección adecuada de la fecha de siembra del cultivo en relación a la acción de los patógenos, profundidad de siembra, elección de cultivares resistentes, regulación de pH del suelo, densidad de siembra, eliminación de hospedantes alternativos, riego y fertilización.
Siembra Directa – INTA – Argentina
