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Archive for March, 2009

El mercado de granos continúa muy deprimido con precios registrando mínimos casi históricos y con perspectivas de permanecer en dichos rangos algún tiempo adicional.

La gravedad de esta situación para los productores locales resulta determinante porque agobiados por los compromisos financieros se ven obligados a vender, asumiendo perdidas en la rentabilidad de su principal actividad, que es la cosecha gruesa. La situación no es mejor en la cadena comercial incluyendo la agro industria oleaginosa que vive momentos de gran dificultad para la colocación de sus productos en el mercado mundial, agobiada también, por los subsidios a la producción y al comercio y por el avance de proteccionismo en otros países.

Las causas de ésta situación pueden sintetizarse en tres aspectos principales, la demanda, la oferta producción y las políticas agrícolas. La demanda, esta fuertemente disminuida por el efecto de la vaca loca, la aftosa y el maíz starlink. Quizás, en este sentido, la no ocurrencia de hechos negativos lleve a una pronta corrección. La oferta, que estacionalmente se ve sobre dimensionada con la enorme producción de soja de Sudamérica, ya muy cercana a la de EEUU 65 vs 75 millones de toneladas hizo que en la ultimas semanas virtualmente se paralizaran los embarques en el Golfo, con lo cual, el Mercusor pesa cada vez más negativamente en Chicago. Cuando durará esta situación?. Nadie imagina menos que hasta la finalización de la zafra sudamericana.

Finalmente, las políticas agrícolas de los EEUU, cuyo precio sostén de la soja a 193 u$s/t hace ignorar a sus productores lo que ocurre en el mercado. Las de China e India, que decidieron aumentar sus aranceles a la importación de harinas y de aceites vegetales optando por procesar en forma doméstica, comprometiendo seriamente a los agro exportadores de dichos subproductos, como la Argentina. Cuanto se prolongará esto?. Quizás los EEUU puedan corregir su precio sostén antes que cambien las inversiones que se están orientando en China e India.

Como vemos, lo único en el corto plazo que podría cambiar esta situación sería un clima adverso y una menor producción del ciclo 2001/02. En ello, estarían centradas las mayores expectativas en los próximos meses.
INTA – Area Est. Económicos y Sociales – Pergamino

LA EVOLUCION DE LA SOJA PERMITE PRONOSTICAR LA MAYOR PRODUCCION DE LA OLEAGINOSA EN LA ARGENTINA

ESTIMACION AL 16/04/01

CAMPAÑA AGRICOLA 2000/01

COSECHA GRUESA

La superficie implantada con soja en la campaña 2000/01, cercana a las 10.440.000 hectáreas, permite confirmar que dicha área sembrada es la mayor en la historia agrícola argentina para esta oleaginosa. La cobertura supera en 18,8 puntos porcentuales a lo verificado el año pasado, que fueron 8.790.000 hectáreas.

Las razones principales para la concreción del área mencionada, deben buscarse en el buen nivel de humedad de los suelos a la siembra, como también a la utilización de superficies que inicialmente se iban a dedicar a otros cultivos de cosecha gruesa y que, debido a diversos problemas climáticos se dedicaron a la oleaginosa. Importante contribución realizó el buen precio de la misma en el mercado de granos al inicio de la campaña -, pese al deterioro registrado en la actualidad.

Esta importante superficie dedicada al cultivo permitirá, no obstante la disparidad de las lluvias registradas en los dos últimos meses en las distintas zonas, que indican una posible heterogeneidad en los rendimientos que se obtengan, permiten ubicar el volumen a cosechar cercano a las 25,5 millones de toneladas, lo que sigue constituyendo el récord nacional en la producción de la oleaginosa.

Es de importancia considerar la evolución climática que sobrelleve el cultivo hasta el final del ciclo a la fecha sólo se recolectó el 23 % del área, ya que la persistencia de las condiciones húmedas que se verifican en la actualidad podrían traer aparejadas la existencia de enfermedades y plagas que ocasionen el deterioro de algunos cultivos con la consiguiente pérdida de productividad unitaria y por ende una menor producción final.

El girasol es el cultivo de cosecha gruesa que redujo en mayor proporción el área sembrada, producto de la ecuación económica desfavorable que mostraba en la época de implantación. Las estimaciones de cobertura indican un área inferior cercana al 44 % 2.003.000 ha vs. 3.587.000 ha en relación a la anterior campaña.

Los rendimientos que se están obteniendo en este cultivo ya la cosecha se encuentra en el 93 % de la superficie implantada, de acuerdo a los cálculos preliminares, indican que la producción se ubicaría próxima a las 3,29 millones de toneladas.

Para el maíz, la baja del área sembrada se estima alrededor de 10 puntos porcentuales 3326 millones vs. 3680 millones de ha respecto al área anterior. Esta disminución de cobertura tendrá especial incidencia en una menor producción, ubicándose la misma próxima a las 15,4 millones de toneladas. Dicha producción final se verá muy influenciada por la heterogeneidad derivada del factor climático, que permite obtener rendimientos cercanos a los 5000 kg/ha en Córdoba, que se desplazan hasta los 8000 kg/ha que se están obteniendo en la zona núcleo.

Asimismo, la producción final del cereal a la fecha se levantó el 37 % del área estará muy influenciada por el clima que se desarrolle en las regiones que en el último mes sufrieron lluvias en exceso, vg: centro – oeste de Buenos Aires, sur de Córdoba y extremo sur de Santa Fe.

De mejorarse la perspectiva climática, los suelos que en la actualidad presentan excesiva humedad y encharcamientos, permitirán concretar la cosecha del grano en detrimento de la posible utilización forrajera que se prevé en la actualidad para cerca de 400.000 hectáreas afectadas.

Las últimas estimaciones de producción de sorgo granífero, presentan una tendencia de producción inferior al año anterior en 9,3 % 3,04 vs. 3,35 millones de toneladas Esto se deriva de un área cubierta que resulta inferior a la campaña pasada – 13,9 % la cual es compensada por el buen comportamiento climático registrado en las zonas productivas.

El algodón muestra un incremento de área sembrada del 18 % en relación al último año, lo que permite pronosticar un importante aumento productivo. Para este año se estima un área cubierta de 410.000 ha. contra las 345 mil sembradas en 1999/00.

COSECHA FINA

En trigo, los rendimientos obtenidos en la cosecha de la zona sudeste bonaerense, si bien menores a los esperados inicialmente, permiten ubicar a la producción del cereal cercana a las 16 millones de toneladas.

Estas cifras se apoyan en las producciones obtenidas en Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires.

Las menores productividades obtenidas se debieron a la falta de humedad y bajas temperaturas en la etapa del llenado de grano que ha soportado el cultivo.
Esta producción se obtiene a través de un área cubierta de 6,48 millones de hectáreas, superficie que se basa en el incremento registrado en Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe y La Pampa, que compensa la reducción del área verificada en Buenos Aires que aporta más del 50 % de la cobertura total.

En relación a los cultivos de cosecha fina, tanto cereales, forrajes como oleaginosos, el área sembrada para este año se estima que superará a la campaña pasada en 2,1 % 8.899.000 ha vs. 8.713.000 ha. Dicho incremento se basa, fundamentalmente, en la mayor superficie que se sembró con trigo 2,9 % superior: 6.480.000 ha vs. 6.300.000 ha y con cebada cervecera 34,6 %: 245.000 ha vs. 182.000 ha, lo que compensa la disminución verificada en los demás cultivos menores.

CAMPAÑA 1999/2000

Con relación a la campaña agrícola 1999/2000, la producción total de granos, conjuntamente con la del poroto seco y el algodón ascendería a las 64,9 millones de toneladas, un 7,6 % mayor a la del período precedente en la que se lograron 60,3 millones de toneladas – y la segunda más alta en el historial agrícola nacional, después de la campaña récord nacional 1997/98.

El incremento se sustenta principalmente en los aumentos productivos del trigo, maíz, sorgo, maní y en los cereales menores, compensando las mermas estimadas en los volúmenes de girasol, arroz, poroto seco y algodón.

Con relación a la producción de trigo, el análisis del ingreso de grano al circuito comercial, como también las ventas y embarques concretados indica un volumen de cosecha de 15,3 millones de toneladas.

La producción de maíz, se eleva a 16,8 millones de toneladas, al confirmarse los rendimientos previstos y una mayor superficie cosechada.

La finalización de la cosecha de soja y el ingreso verificado al circuito comercial, permiten ubicar el volumen producido alrededor de 20,2 millones de toneladas . Esta producción se logró pese a ciertas dificultades climáticas acaecidas en determinadas zonas durante su ciclo. El rendimiento promedio nacional ubicado en 23.4 qq/ha se basa en las productividades físicas unitarias logradas en Córdoba y el oeste de Buenos Aires, que compensan la baja registrada en Santa Fe y otras provincias de menor producción.
Esta producción se apoya en una expansión de la superficie sembrada un 4,5 % mayor a la del ciclo precedente que alcanza a 8,79 millones de hectáreas, la que fue superada en la corriente campaña, estableciéndose como récord nacional.

El crecimiento del área sembrada se verificó no solamente en la región pampeana, sino también en las zonas productoras del noroeste y noreste del país.

La producción de girasol, está cercana a las 6 millones de toneladas, cifra inferior en un 15,5 % a la obtenida en la campaña agrícola anterior 7.100.000 toneladas. La disminución del área implantada y las mermas en los rendimientos, atribuibles en algunos casos al exceso de agua en floración o por déficit hídrico y heladas tardías en otros, determinaron la caída de la producción de esta oleaginosa.

El volumen de sorgo granífero se ha mantenido respecto de la proyección elaborada el mes anterior, previéndose obtener unas 3,35 millones de toneladas. Esta producción revela la obtención de buenos rendimientos, particularmente en la zona oriental de la región pampeana.

Si bien se ha sembrado una menor superficie con poroto seco 293.000 ha contra 431.000 ha, la producción pronosticada disminuiría solamente alrededor de 12 %, proyectándose un volumen de grano de 297 mil toneladas.

La producción de algodón, alcanzaría las 417 mil toneladas, inferior un 32,5 % respecto de la zafra precedente 618.000 toneladas. La disminución del área implantada es la principal causa del menor volumen a obtener en el presente ciclo agrícola.
SAGPyA – Argentina

Con la devaluación del real, encontramos a los importadores de cereales de Brasil muy quietos. Lo mismo sucede con una serie de operaciones pactadas con Singapur. Por las mismas causas pero por motivos diferentes. Los operadores asiáticos tienen un ojo puesto en el merdado argentino, esperando la baja de precios por la falta de compradores de Brasil, mientras monitorean los excesos de stock de USA.

Pero seamos lógicos. Puede que el trigo suba, o más bien baje un poco más, pero nunca llega a derrumbarse poniendo en peligro la producción americana. Es una cuestión de paciencia. Es en estos casos cuando nos arrepentimos de no haber comprado ese equipo de silos que vimos el año pasado.
Fuentes Diversas

En la síntesis del último informe del año 2000 insinuábamos el fin de un annus horribilis, con-vencidos de que el sector comenzaba un período de recuperación fogoneado por el aparente control de algunos casos de aftosa, por el blindaje financiero para el país y por una serie de indicadores de cre-cimiento económico en los principales mercados. No podíamos haber estado más equivocados.

Al fin de ese año que calificamos de horrible había esperanza y se vislumbraba todo mejor. En éste, no se podría haber comenzado peor. El reconocimiento oficial de la existencia de aftosa luego de un largo encubrimiento, ha significado no sólo el hecho de tener la enfermedad y retroceder unos años en la lucha sino, mucho peor y más costoso y difícil de levantar, la pérdida de credibilidad en los prin-cipales mercados que puede permear a otros sectores y no sólo el cárnico.

A ello se suma la enorme caída del buque insignia de las exportaciones argentinas, el sector oleaginoso. Esto responde a condiciones de mercado, fundamentalmente la enorme producción de aceite de palma africana y la política China de comprar el poroto de soja y procesarlo en casa, en lugar de comprar los productos elaborados, aceites y harinas oleaginosas.

La producción de granos de la campaña 2000/01 sería similar a la de la campaña anterior, por un extraordinario aumento en soja y más moderado en trigo, compensado por fuertes caídas en gira-sol, maíz y sorgo granífero. Los precios se mantuvieron estables en trigo y subieron en girasol. La soja sufrió una violenta caída. También el maíz bajó llegando a los niveles del III trimestre del año pasado. Los márgenes brutos, en relación al primer trimestre de 2000, mejoraron en trigo, se mantie-nen sin cambios en girasol y maíz y empeoran en soja.

Como se señaló, la ganadería vacuna se encuentra en una crisis aguda por la difusión del brote de aftosa y por sus consecuencias sobre las exportaciones, las que bajaron un 25% en el primer bimestre.

En lácteos, la producción del 2000 cayó, y no se esperan cambios significativos en el 2001. El crecimiento de la avicultura se desaceleró por la caída en el consumo. La producción y el consumo de porcinos se mantienen sin cambios.

En el tema de la sanidad animal y los mercados, llaman la atención las decisiones como la del Brasil que, aunque no fue por más que por unas horas, haya impedido la importación de frutas y horta-lizas de zonas cercanas a donde hayan existido focos de aftosa. Del mismo modo, es increíble que la Unión Europea, quien hasta ahora no había reconocido a la Argentina como Libre sin Vacunación, es decir que nos seguía comprando bajo el viejo estatus, cerrara sus puertas a las carnes argentinas. Sólo el enorme desconcierto que producen en el exterior las múltiples y disímiles declaraciones de funciona-rios y dirigentes y productores puede explicar razonablemente tal actitud.

En este tema, habrá que seguir de cerca la discusión sobre la vacunación contra aftosa en Euro-pa. Holanda ha solicitado permiso para hacerlo en las zonas perifocales y no se descarta igual medida en Inglaterra y Francia y Alemania. Creemos que puede ser el comienzo de un cambio en lo que res-pecta a la regulación de una enfermedad que no afecta a la salud pública y que meramente se ha utili-zado como medida para-arancelaria. En este sentido corresponde hacer un llamado a los países del Cono Sur, principal cuenca ganadera del mundo: es necesario la unión de todos para consensuar posi-ciones y llevar una sola voz, unificada, a los foros internacionales para cambiar las actuales reglamen-taciones, las que se evidenciaron imposible de cumplir en un mundo globalizado y con enorme inter-cambio de bienes y personas. Prueba de ello es que se han declarado focos de aftosa en lugares tan distantes como Gran Bretaña, Irlanda del Norte, Holanda, Francia, Mongolia, Taiwan, Sudáfrica y Bra-sil. Salvo creencias religiosas, vacunar no tiene ninguna implicancia más que la económica y es el mé-todo más efectivo para controlar la enfermedad.

En materia frutícola, las producciones fueron mejores, pero con problemas de rentabilidad, en gran medida por la menor competitividad derivada de la devaluación del euro, moneda de una parte importante de los mercados de destino. En el Comahue la producción de frutas 2000/01 se vio afecta-da por fenómenos naturales y, si bien resultó mayor que la del año anterior, fue menor a la esperada. En Mendoza, la producción de fruta de carozo fue excepcional. En cítricos, la producción de 2000 fue un 17% mayor que en 1999.

La industria de alimentos y bebidas continuó en el trimestre con el desempeño negativo observa-do durante el año 2000. En el primer bimestre el EMI alimentario fue un 2,6% inferior al de igual pe-ríodo de 2000, el nivel más bajo de los últimos 26 meses. La industria enfrenta un mercado interno prácticamente estancado, y una situación crítica en el mercado externo. En enero último dato dispo-nible las exportaciones de MOA cayeron un 12%. Los sectores más afectados son la industria oleagi-nosa, lácteos y carnes rojas.

En enero de 2001 las exportaciones agroalimentarias crecieron un 8% con relación a enero de 2000, ascendiendo a $ 1043 millones, un 52% del total exportado por el país. Dicho incremento se compone de un aumento del 39% en los productos primarios y una baja del 12% en las manufacturas de origen agropecuario. Los primarios que sostuvieron el aumento fueron, en este mes, el trigo y el maíz. El MERCOSUR y la Unión Europea se mantuvieron como destinatarios de casi el 50% de las exportaciones agroalimentarias. En cambio, Medio Oriente creció a 14%, mientras que Sudeste asiáti-co y NAFTA perdieron entre ambos 6% en participación.

En síntesis, una muy difícil situación para el campo y la industria alimentaria, tanto por lo in-terno como por el entorno internacional. La definición que se haga respecto al Mercosur y al ALCA, en lo más inmediato, determinará como termina de acomodarse ese entorno. Mientras tanto, comienza el largo camino, cuatro años según lo ha declarado el Dr. Cané, de volver a eliminar la aftosa.
IICA – Argentina

El comienzo de la primavera en los EEUU no modificó mucho las expectativas del mercado que continúa muy deprimido en sus precios, particularmente de los granos oleaginosos. El informe de oferta y demanda mundial del USDA de abril se situó dentro de lo esperado con respecto a las exportaciones y a los stocks finales de los EEUU. Sin embargo, sorprendió el alza en las estimaciones de la cosecha argentina, que se encuentra en plena trilla, elevando su estimación de producción de soja a 26,0 25,0 mes anterior millones de toneladas. También el maíz de la Argentina aumentó a 16,0 millones 15 mes anterior, y fueron las novedades más destacadas para esta zona productiva de Sudamérica.

Los precios de los granos en Chicago y en los puertos exportadores más importantes se comportaron en forma lateral, acusando movimientos especulativos de poca importancia y cediendo a los registros más bajos en el caso de la soja. En Chicago se completaron casi tres semanas con la soja alrededor de los 160 u$s/t, el valor más bajo desde 1971. Además de ser bajos, son los precios de entre zafra norteamericana, época donde suelen ser los más altos, evidentemente, un contrasentido.

Hubo rebotes técnicos luego de algunas jornadas donde prevalecieron las ventas de los fondos de inversión. Sin embargo, el peso ejercido por el avance de la cosecha récord en América del Sur presiona para que no se observe en un quiebre de tendencia definitiva. En consecuencia, los precios podrán permanecer algún tiempo adicional en los deprimidos valores actuales.

En el orden local, el tiempo claro y sin lluvias facilitó la cosecha con lo cual se avanzó en
forma significativa provocando ya el típico congestionamiento de las rutas con los camiones. Durante algunos días se superaron los 4000 en el cinturón de Rosario, lo que alcanza para afirmar que ya se alcanzaron volúmenes de plena cosecha.
INTA – Area Est. Económicos y Sociales – Pergamino

Según un informe preliminar realizado por el Gobierno Peruano, dicho país ha impuesto derechos compensatorios provisorios a las importaciones de aceites refinados de soja 6,33% y girasol 7,05% originarias de Argentina por la supuesta existencia de subvenciones concedidas por el Gobierno Nacional, a sus exportaciones de aceite vegetal. salvo los aceites de maíz y mezclas.

El instrumento que cuestionan es el reintegro a las exportaciones, éste consiste en la devolución total o parcial de los tributos interiores que se hubieran pagado en las distintas etapas de producción y comercialización de las mercaderías a exportar manufacturas en el país, nuevas y sin uso.

En reiteradas oportunidades, el gobierno argentino manifestó su rechazo a la posibilidad de inicio de la investigación y, posteriormente sobre el procedimiento del gobierno peruano, ya que el mismo tiene severos errores conceptuales, especialmente en la no celebración de consultas con posterioridad al inicio del procedimiento de investigación y el incumplimiento de varios de los requisitos exigidos por el Acuerdo de Subsidios de la OMC como:

La no sustentabilidad de la cuantía del subsidio
La determinación del daño.
La falta de información para llegar a un análisis más pormenorizado.

De acuerdo a las estadísticas de comercio peruano no se demuestra un aumento de las importaciones en los términos del artículo n? 15.1 del Acuerdo de Subsidios y tampoco se detecta pérdida de participación de las empresas peruanas en las ventas de aceites vegetales en el mercado de Perú, todo lo contrario, aumentan del 58 por ciento 1997 al 66 por ciento 1999 del mercado de aceites.

Por otra parte, en ese mismo lapso, la participación de las importaciones de aceites disminuyeron del 42 por ciento al 34 por ciento. En valores absolutos, se produjo una disminución de las importaciones, de 35 a 27 por mil toneladas, que en términos porcentuales significa una caída del 22 por ciento.

En ese lapso se ha producido un cambio de proveedores internacionales. Nuestro país aumentó sus ventas, mientras que las originarias de los EEUU y Bolivia disminuyeron.
En 1997, los principales abastecedores del mercado peruano de aceites eran los EEUU 23%, Bolivia 13% y Argentina 3%. Dos años más tarde, Argentina abasteció el 17% del mercado, lo siguió Bolivia con el 9% y EEUU con el 4%.

Cabe destacar que el mayor incremento de las exportaciones argentinas con destino a Perú, se produjo en el año 1998, antes del aumento de los reimtegros a los aceites.
En el primer semestre del 2000, las exportaciones argentinas de aceites vegetales en su conjunto Soja, Girasol, Maíz con destino al mundo disminuyeron un 68 %, mientras que las destinadas al mercado peruano cayeron un 3%.

Si se comparan los primeros 7 meses de los años 1999 y 2000, las exportaciones al mundo disminuyeron un 59% 346 a 143 mil toneladas. Ello nos está indicando que el efecto de la política de reintegros no es tan efectiva.

En cuanto a los precios, en los años 1999 y el primer semestre del 2000 el valor FOB de las exportaciones de aceite de Soja refinado con destino a Perú fue superior con respecto al enviado al mundo, ( a excepción del mes de Abril del 2000, en el que se registró un valor inferior con respecto al mundo 537 contra 544 U$S/tn

En el mes de Julio de 2000, Argentina exportó a Perú por un valor FOB de 554 U$S/tn, mientras que el valor cotizado en Rusia fue de 490 U$S/tn, Alemania 404 U$S/tn, Israel 523 U$S/tn, EEUU 658U$S/tn, Chile 550 U$S/tn y Perú 554 U$S/tn.
No ocurre así con el valor unitario del Aceite de Girasol refinado, que ha resultado inferior el valor unitario vendido en Perú. En 1999 el precio exportado a Perú ha resultado un 2% inferior con respecto al mundo, 700 vs 720 U$S/tn y en el primer semestre del 2000, resultó un 0,3% inferior 625 contra 627 U$S/tn.

Para los mismos mercados citados anteriormente, la cotización de aceite refinado de Girasol resulta inferior al Perú 614 U$S/tn, Rusia 627 U$S/tn, Alemania 531 U$S/tn, Israel 531 U$S/tn, EEUU 605 U$S/tn y Chile 580 U$S/tn.

Por último, en relación al aceite de Maíz refinado, los precios de los aceites destinado a Perú resultaron inferiores con respecto a los vendidos al resto del mundo. A continuación se detallan las diferentes cotizaciones en FOB/tn: Perú 778 U$S/tn, Rusia 815 U$S/tn, Bulgaria 875 U$S/tn, Armenia 839 U$S/tn y Chile 965 U$S/tn.

Para finalizar, el gobierno de Argentina, considera que no se encuentran reunidos los requisitos mínimos establecidos en el Acuerdo sobre subvenciones y medidas compensatorias que permitan el establecimiento de los derechos compensatorios.

OFICINA DE PRENSA
SECRETARIA DE AGRICULTURA,
GANADERIA, PESCA Y ALIMENTACION
SAGPyA – Argentina

Durante la última quincena 23/2-9/03, el mercado de granos en Chicago mostró pocos cambios con una tendencia lateral bien definida, indicativa de un tiempo de espera ante la inminente cosecha de maíz y de soja del hemisferio sur y la definición cada vez precisa de la siembra de dichos granos en los EEUU y otros países productores del hemisferio norte.

El rasgo más notable fue la recuperación en la ultima semana del precio de los aceites que contrastó con el resto de los granos y subproductos.

En el orden local, la transición entre los precios de la vieja y nueva cosecha está comenzando y será muy acentuada en las próximas semanas. Habitualmente las brechas entre el precio local y el de Chicago se acentúan con la recolección. En el caso de maíz, las mismas no se han producido, siendo aún posible lograr ventas a casi los niveles del gran mercado del norte. En el caso de la soja, la brecha ya alcanza a los 15 dólares por tonelada y puede considerarse normal respecto a los años anteriores. En el caso del disponible de soja la fuerte caída del viernes 9/3 indicó un precio de 165 u$s/t para contra 172 u$s/t que se venía logrando. Posiblemente la convergencia continúe hasta los 155 u$s/t que está mostrando la cotización mayo del mercado a término local.

Con al excepción de girasol hubo buenas actividades de negocios con opciones de put y de call que permitirán desarrollar algunas estrategias comerciales para la cosecha. La búsqueda de una buena venta se convierte en una necesidad para preservar la rentabilidad de la empresa rural.

Como habíamos anticipado el mercado parece transitar en un ciclo de recuperación muy lento que, en la medida que se prolongue, indicaría que los precios actuales resultarían los de equilibrio para el actual balance de la oferta y de la demanda de granos.
INTA – Area Est. Económicos y Sociales – Pergamino

Existe un gran interés por parte de la producción en buscar productos diferenciados entre los granos sobre los cuales exista un sobre precio por esa condición. Se incluyen en esa modalidad diferentes tipos de granos y además materiales libres de OGM. Por el gran interés se reproduce a seguir información procedente del Dpto Agricultura de la Universidad de Illinois quienes realizaron un relevamiento anual entre los agricultores y las compañías de cereales, describiendo las primas de los granos con valor agregado y los rangos que se pagarán a los productores para los contratos de siembra en 2001. Los pagos en general se pactaron sobre el disponible o sobre el precio del mercado de Chicago en centavos de dólar por bushel. Existen algunas variantes que incluyen entregas en otoño, verano o primavera, con lo cual los valores difieren además por esa condición de mercado.

Según dicha fuente para el maíz apto para alimentación humana directa con alto contenido de endosperma vitreo se fijo +3,9 a +4,7 u$s/t, para maíz con contenido de aceite de 6,5% +3,2 u$s/t, para 7,5% + 7,8 u$s/t, para maíz con alto contenido de almidón rinde de superior a 70% +2,7 a +4,7 u$s/t, para maíz ceroso con almidón con 99% de amilopectina +5,9 u$s/t, par maíz de grano blanco y almidón blanco +9,8 a 11,8 u$s/t y para maíz no trangénico +2,7 a 4,7 u$s/t.

Para la soja de alto contenido proteico 38/40%, porotos grandes e hilo claro +0,6 a 0,77 u$s/t, para la soja con alto contenido proteico porotos de tamaño medio, hilo oscuro, +5,5 a 9,2 u$s/t, y para soja no transgénica +7,4 a 9,2 u$s/t.

Según el director del estudio, las primas de maíz estuvieron subiendo durante los últimos años y actualmente no se modificaron o están en baja. Algunos productores señalaron que casi no resultan ventajosas estas producciones para el agricultor. Las primas para producir soja para alimentación humana no transgénica aumentaron y alcanzan este año entre 7,4 a 9 u$s/t. Se estima dicho mercado como creciente por la demanda de Europa. Para el maíz no transgénico también oscilaban alrededor de 2,8 a 3,9 u$s/t.

La diferenciación de productos en los EEUU alcanza a los granos por sus cualidades específicas siendo la característica no OGM una nueva exigencia. Las primas, sin embargo, resultan modestas y sujetas a una producción bajo contrato hecho que debe ser muy bien considerado.
INTA – Area Est. Económicos y Sociales – Pergamino

Analizando lo que sucedió en la agricultura mundial y nacional en ultimo quinquenio 1996/2000 y lo que fue previsto a inicios del mismo, comprendemos que resulta cada vez más difícil realizar previsiones para el sector agropecuario y para los principales países productores, exportadores e importadores de dichos productos. Esta conclusión ya se había alcanzado en 1993, en las conclusiones del Congreso de Perspectivas que se realizaba cada año en el Departamento de Agricultura de los EEUU y, actualmente, la misma está vigente pero con mayor fuerza. Las previsiones en un horizonte cambiante se hacen cada vez más difíciles. Con esta afirmación se quería señalar, como hoy, que más allá de la producción, el consumo y el comercio, las previsiones agrícolas se vieron influenciadas por hechos diversos que modificaron el horizonte de planeamiento. Las novedades fueron de diversa orden y contenido involucrando desde la ciencia y la tecnología a los efectos de doctrinas religiosas sobre el consumo, pasando por todas las formas intermedias de intervenciones de la sociedad regulaciones, subsidios, ayudas, etc. en la producción y en el comercio agrícola. Algunos de los siguientes ejemplos no estaban entre los escenarios sobre los cuales se planificó en el último quinquenio.

Las variedades y semillas generadas por la biotecnología. La difusión y alcance comercial de las mismas derivó en reacciones nuevas entre los consumidores, algunas tan serias como para dividir la anterior distribución del mercado. Los movimientos ecológicos y de preservación de medio ambiente incorporaron en sus acciones una resistencia a las mismas, generando quizás uno de los debates más importantes de fin de siglo.

La aparición enfermedades nuevas y la reaparición de algunas enfermedades seculares fueron capaces de transformar en breve plazo toda la organización de los mercados de carnes rojas, blancas y silvestres. La BSE, las dioxinas, los envenenamientos y los nuevos plaguicidas, arrojaron una enorme incertidumbre sobre el rumbo y la organización de dichos mercados.

La proliferación de los acuerdos; bilaterales, locales, regionales y continentales, llevaron a una nueva organización del comercio y a una disminución de los efectos que generaron los de la organización mundial del comercio OMC.

Los cambios en la incorporación de ciertos países lideres en la importación de materias primas como China e India a dichas organizaciones, provocaron un cambio de actitud hacia dicho comercio que genera gran incertidumbre sobre sus proveedores habituales.
La ocurrencia de hechos que cambiaron los rumbos del comercio y afectaron su previsibilidad, relegaron a los horizontes donde lo más importante era la decisión del mundo desarrollado de disminuir en forma gradual los subsidios a la producción y al comercio de productos agro alimentarios.

Realizar previsiones para orientar las actividades productivas y comerciales para un país agro exportador como la Argentina, resultan hoy, cada vez más difíciles. Para entender su magnitud basta responder algunos de los siguientes interrogantes. Como seguirá el comercio de carne vacuna con la BSE? como afectará las exportaciones argentinas?. Habrá una división de mercados de productos no transgénicos donde quedaremos excluidos como exportadores?, Volverán a las importaciones de aceites a ser suficientes para mantener funcionando nuestra agro industria exportadora?.

La necesidad de buscar horizontes de planeamiento resultan esenciales para orientar al sector agro alimentario del país y, por su enorme importancia en el ingreso de exportaciones, resulta estratégico para el país. También resulta esencial que en una economía de libre mercado los sectores privados cuenten con un rumbo del estado, por ejemplo derivado de los acuerdos comerciales que éste pueda lograr y de las previsiones que igualmente debería brindar.
INTA – Area Est. Económicos y Sociales – Pergamino

Durante la segunda a quincena de febrero 9/16-02, el mercado de granos en Chicago mostró pocos cambios manteniendo las cotizaciones de la soja deprimida. La influencia bajista sobre los demás granos provocó algunos ajustes negativos para el trigo y el maíz, cayendo las resistencias anteriores de ambos granos, respectivamente.

Como habíamos señalado, la falta de noticias importantes tendió a reproducir una tendencia lateral de los precios, esta vez sin los sobresaltos típicos de una fase de mayor volatilidad.

El momento agrícola mundial es muy relevante porque se esta por definir la zafra de Sudamérica y restaría conocer con precisión el volumen de la producción total. En el Hemisferio Norte, ya juegan la intención de siembra y los argumentos que ayudarían a definir la misma. Si las condiciones de los países desarrollados del Hemisferio Norte fueran los precios internacionales no habría dudas que la intención de siembra debería resultar declinante. Sin embargo, la batería de programas de ayuda y la reticencia a desmantelar los precios de soporte tanto de los Europeos como de los Norteamericanos hace pensar en cambios que no solamente pueden resultar similares, sino crecientes como en el caso de la soja.

El mercado parece mostrar que entrará en ciclo de recuperación que puede prolongarse en el tiempo con altibajos por las novedades de la coyuntura.

La cercanía de la cosecha local de maíz y de soja va instalando en el comercio que dichos precios serían los que prevalecerán en los próximos meses. De allí, la desazón existente en los medios de la producción, en el comercio primario y en la cadena de insumos y servicios que tiene su gran expectativa de cancelación de deudas hacia el mes de mayo. La situación financiera del productor no ayuda a posponer ventas dados los apremios por los pagos y además debería vender a un precio no esperado a momentos de siembra era de 170/180 u$s/t por lo que algunos compromisos podrán no ser cumplidos.

La posibilidad de experimentar quebrantos se hace muy presente y temerosa para el medio rural. Si se han pagado alquileres, servicios y se deben los insumos habría que analizar con el mayor detalle los pagos a ser realizados y tener presente que la mejor estrategia es no perder dinero. Un ejercicio que ayuda en la decisión es conocer el precio de producto a partir del cual se encuentra la línea de quiebre. Este sería el punto de rinde y precios donde se compensan los costos con los ingresos.

Evitar quebrantos es crucial para la empresa rural porque preservaría el capital de producción, con lo cual, la continuidad de la actividad estaría asegurada. Por el contrario, los quebrantos pueden resultar en una exclusión de la actividad productiva, si derivan en una venta o una liquidación de los capitales.

Las decisiones comerciales más correctas deberían estar alineadas a preservar el capital de trabajo y para no ser excluidos del sistema. Por esta razón se considera aún más importante la estrategia comercial de asegurar una venta, fijar precio y de ser posible concretar negocios que permitan capitalizar eventuales recuperaciones de los precios.
INTA – Area Est. Económicos y Sociales – Pergamino